15/04/10
Particular
Acércate mas a ese interior que te está llamando y hasta gritando que atiendas esa voz que te habla en cada momento. Disponte a oírla y presta atención a ese movimiento interno que algunas veces te ahoga y te hace sentir inseguro.
Purifícate en las aguas calmas que te envuelven y deja las revueltas que se apacigüen para poder navegar por ellas sin peligro.
Déjate conducir por tu mas noble sentimiento y despierta al niño que está dormido, y no olvides siempre y en todo momento “ ser tu mismo”, libre de condicionamientos y de interferencias ajenas, se libre y siéntete así.
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